La guerra no se detiene en los humanos. En cada conflicto armado, se abandonan perros durante las evacuaciones, resultan heridos por los bombardeos, quedan encerrados en refugios a los que ya nadie puede llegar. Y en cada conflicto, hay personas que se quedan por ellos.
Hay conflictos armados en curso en numerosos países: Ucrania, la franja de Gaza, Sudán, Irak, Yemen, Siria, Myanmar, la República Democrática del Congo, el Sahel (Malí, Burkina Faso, Níger), Somalia, Haití. Esta lista evoluciona, y esta página también.
Una honestidad ante todo: en la mayoría de las zonas de guerra, no existe ninguna estructura local de protección de perros que sea verificable desde el exterior. Las estructuras aquí referenciadas son aquellas cuya existencia legal y actividad están documentadas. Para las demás zonas, la ayuda pasa por organizaciones internacionales especializadas en conflictos, que intervienen cuando las condiciones lo permiten.
Lo que puede hacer desde aquí se resume en una palabra: donar. La adopción, la acogida o el voluntariado rara vez son posibles desde el extranjero en una zona activa. El dinero, en cambio, cruza fronteras: paga la comida, el combustible de las evacuaciones y la atención veterinaria bajo las bombas. Las verificaciones habituales se aplican doblemente, porque las colectas oportunistas proliferan en cada conflicto: la guía Verificar una colecta se aplica aquí más que en ningún otro sitio.