Guía editorial
Perros e incendios: el plan que lo cambia todo
Cada verano regresan las mismas imágenes: California, el Mediterráneo, Australia, Canadá. Los incendios ya no son una excepción estacional, y los perros son allí doblemente vulnerables: los de los hogares evacuados en pánico, y los de los refugios, que no se pueden evacuar en un chasquido de dedos cuando son cuatrocientos.
Lo que lo cambia todo, las organizaciones de intervención lo repiten tras cada incendio: la preparación. Durante los grandes incendios de Los Ángeles, los equipos de rescate pasaron semanas buscando animales abandonados, estructura por estructura. La mayoría de estas situaciones eran evitables con un plan hecho de antemano.
El plan en seis puntos
- 1
La mochila de emergencia
Prepare con antelación una mochila dedicada al perro: agua, comida para varios días, comedero, sus medicamentos habituales y un pequeño botiquín de primeros auxilios. Debe estar accesible, no guardada al fondo de un armario.
- 2
La identificación actualizada
Compruebe que el microchip del perro está registrado con sus datos actuales en el registro nacional de su país. Añada una chapa con su número de teléfono. Una identificación fiable es lo que permite devolverle un perro encontrado.
- 3
Los documentos accesibles
Tenga a mano la cartilla de vacunación, el historial veterinario y una foto reciente suya con el perro. Esa foto demuestra que es suyo si aparece lejos de casa.
- 4
La correa y el transportín
Una correa resistente y un transportín adecuado deben estar a mano, nunca enterrados al fondo del garaje. En una evacuación, cada minuto perdido buscando material cuenta.
- 5
Una persona de confianza
Designe con antelación a alguien que pueda ir a recoger al perro si el fuego llega mientras usted no está. Déle la llave, la ubicación de la mochila y el nombre del veterinario.
- 6
Un alojamiento que acepte animales
Localice ya dónde será aceptado el perro en caso de evacuación: familia, hotel, refugio. Muchos alojamientos de emergencia rechazan animales, lo que empuja a las personas a quedarse en zonas en llamas. Esa información debe estar lista antes, no buscarse durante.
Nunca dejes a un perro atado o encerrado durante una evacuación. Un perro libre tiene una oportunidad; un perro atado no tiene ninguna.
Y si estás lejos de las llamas, tu papel también existe: organizaciones como IFAW, la ASPCA, Four Paws o Best Friends intervienen en los incendios y apoyan a los refugios afectados, que necesitan fondos, material y familias de acogida temporales para descongestionarse. Las encontrarás en el atlas, y las colectas de emergencia verificadas aparecen abajo cuando hay una catástrofe en curso.
No hay ninguna recaudación de emergencia verificada en este momento. Esta sección se activa con cada catástrofe.